Empresa Azucarera San BuenaventuraEASBA


CARTA ABIERTA DEL GERENTE GENERAL DE LA EMPRESA AZUCARERA SAN BUENAVENTURA A LA PRENSA CANALLA

LA PAZ, 13 NOV.- El bajo nivel de percepción y redacción denotan el carácter y naturaleza de la Prensa canalla. Como ejemplo basta leer el Editorial de El Diario del lunes 13 de noviembre y nos daremos cuenta de cómo percibe el país y su actual realidad un periódico que tenía mucha historia y que gracias a su posicionamiento en las filas de la antipatria lo han llevado a un estado de coma y próxima desaparición. ¿Quién puede leer un periódico que miente?, los que encuentran en la mentira una forma de ser y hacer política. Cuál es el límite tolerable para aceptar que nos mientan cada día y sigamos comprando un periódico de ese tipo. ¿La libertad de expresión es una licencia para mentir y difamar sin el riesgo de sufrir las consecuencias por ello? ¿Hasta qué punto podemos sufrir el acoso y la persecución de la prensa canalla? ¿Cómo deberíamos reaccionar ante la supuesta imparcialidad de una prensa que hace política partidista y se ampara en la libertad de expresión y la Ley de Imprenta para difamar y denigrar?

Todos sabemos quiénes componen el Cartel de la Mentira y por eso mismo no les interesa la información imparcial. Su posicionamiento político es evidente y legítimo, sin embargo, en esas condiciones deberían asumir su discurso como oposición política y dejar de ampararse en la “libertad de expresión” para encubrir su militancia política. En todo caso, nada de esto es nuevo bajo el sol. Desde siempre los medios de comunicación han servido a los diferentes intereses políticos a lo largo de la historia. Muy pocos han mantenido su “imparcialidad” como una consigna ética y de servicio al derecho a la información.

Todos sabemos que los grupos de poder económico manejan y lucran con los principales medios de comunicación del país. Reproducen la información que sea favorable a su reproducción social, su objetivo final es influir en el criterio y conciencia de sus lectores. Por lo tanto, no hay forma de que este tipo de periodismo transmita de forma imparcial la información a la sociedad. No les interesa la verdad sino sembrar dudas de acuerdo a una matriz de comunicación que les dará réditos políticos. No les interesa nuestra versión de los hechos porque no les conviene o interesa para sus objetivos políticos.

Lo que nos queda claro, a los que somos víctimas de sus mentiras y difamaciones, es que estas insidias tienen afanes políticos y son desestabilizadores por definición. Si sabemos que actuarán con mala fe, vale preguntarse hasta qué punto es posible tolerar esos ataques sin caer en la estupidez de ofrecer la otra mejilla cuando la verdad está de nuestra parte y nuestras dignidades como personas han sido gravemente afectadas? Podemos recurrir a la justicia para exigir que se respeten nuestros derechos y no se los vulneren sistemática e impunemente? O esperan que nuestra ira se transforme en acción y tomemos la justicia en nuestras propias manos?

Nosotros analizamos iniciar procesos legales por difamación y calumnias contra periodistas que carecen de ética, pero también evaluamos que una medida de ese tipo serviría para que esos mentirosos y mediocres periodistas se puedan victimizar y acusarnos de autoritarios y de atentar contra la libertad de expresión.

Nos han encarnizado de forma brutal pero no nos vamos a hacer a las víctimas de periodistas mentirosos y mediocres. Porque no merecen ni eso. Lo único que nos queda es seguir trabajando con compromiso y amor para construir Patria y hacer historia.

Por ahora merecen nuestro más profundo desprecio por el irrespeto al sacrificio y entrega diaria de los trabajadores de la EASBA y de todas y todos los bolivianos patriotas que contribuyen a este esfuerzo. La Prensa canalla ha establecido la Dictadura Perfecta. Pero sepan que sus infamias no serán olvidadas ni perdonadas. Que sepa esta prensa miserable y vende patria que salir impunes en ese afán de Olañetas no será para siempre.

Ramiro Lizondo Díaz
Gerente General EASBA .

Link del Editorial de El Diario publicado el día lunes 13 de noviembre de 2017:

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